Origen de la expresión: “Tocar madera” (toco madera!)
Una de las expresiones vinculadas a la superstición más antiguas y extendidas está la de “Tocar madera” normalmente se pronuncia dicha frase cuando una persona menciona una situación que espera no suceda o también se utiliza a la inversa. Según algunos datos encontrados por la Web, no es suficiente decir “¡toco madera!” de hecho hay que tocarla y tiene que ser madera directamente de un árbol (ésto según algunas culturas) y si es de un roble mucho mejor.
El asunto vas mas o menos así: la superstición indica que la madera como elemento esencial de la naturaleza carga y transmite energías positivas, los Celtas veneraban a los árboles según sus crencias éstos eran una representación de los dioses en el mundo terrenal. Les atribuían la caraterística de tener una conexión con la tierra mediante el cual canalizaban el mal partiendo de dicha creencia el tocar madera directamente de un árbol era una forma de canalizar la mala fortuna y energía negativa.
Otros movimientos cristianos durante la edad media le daban una connotación más espiritual, vinculando la crucifixión de Jesús con el hecho de que la cruz fuera de madera por dicha razón el tocar madera representaba una plegaria con la esperanza de ser protegidos de la mala fortuna.
Hace más de 4 mil años los indios norteamericanos y posteriormente los griegos tenían la creencia de que en el árbol del roble habitaba Zeus ya que durante las tormentas los rayos frecuentemente alcanzaban dichos árboles. En la actualidad para quienes creen en este tipo de supersticiones, se dice que lo indicado es llevar siempre un trozo de madera cortado por uno mismo y de forma natural no importa que sea de roble o no … la cuestión es creer.